jueves, 3 de julio de 2014

¿Por qué callas?

Se del incendio de tus sienes desde mucho antes de que tu empezaras si quiera a notar el calor de las llamas vivas en tu cabeza.
La artista que llevas dentro se derrama por las páginas que tocas, contagias tu honda alegría y, te desvistes de tu dolor universal dejando desnudo un cuerpo de luna, sereno y pálido. A cubierto del etéreo humo de tu imaginación te encuentro a veces mojando tu pluma en el lacrimal para siempre describir rasposa la realidad. Sé que mantienes larga relación epistolar con ella... Por eso me descubro ante ti, rapsoda de lo cotidiano, narradora de lo increíble. Mañana saldré del yermo ramillete otoñal de mi soledad a buscar tu luz, a beber el agua que necesito para rebrotar, a leerte, a escucharte.
No me faltes.

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